Mi hermano Martín es el padrino de este blog por haber insistido tanto en que lo publique. Por eso he decidido publicar la carta que le escribí luego de las elecciones. Si la publiqué hasta en los cartones de leche (como las fotos de personas desaparecidas), léase cuanto grupo de Utuado hay en Facebook, ¿por qué no aquí?. Ahí les va...
Querido Martín,
Hoy más que nunca debes presentarte ante tu pueblo con la frente bien en alto. A nadie le cabe la menor duda de que Utuado sí favoreció tu candidatura y que lo hizo de una manera sin precedentes en la historia de este pueblo. El mensaje del voto utuadeño fue muy claro y es importante que todos, especialmente aquéllos que votaron por el Alcalde, lo entiendan.
Fortuño ganó en Utuado por alrededor de 4,000 votos y Alan sólo logró una ventaja ínfima de alrededor de 200 votos?. Eso es una gran vergüenza para cualquier candidato PNP. De nada valió, Martín, que el Alcalde y su recua de maleantes sacaran un certificado de $5.00 para demostrar que “no eras Ingeniero”, que menospreciaran tu preparación académica y tu valiosa experiencia, que te llamaran pedante y muchos otras barbaridades que no vale la pena repetir.
No les funcionó la estrategia de alegar que no tenías poder de convocatoria. No les sirvió el truco de evitar defender a Alan y concentrarse en las patrañas orquestadas contra Acevedo Vilá, que hoy, en lamentable destiempo, vemos cómo se van haciendo sal y agua. No les valió la burla, la tergiversación, la mentira. No lograron evitar, hermano querido, que emergieras como el mejor guerrero luego de tan difícil guasábara.
En contraste, la escena patética del Alcalde Inoperante diciendo que ahora sí trabajará (¿?) porque cuenta “con manos amigas”, entiéndase Fortuño en la gobernación, que recién lo acaba de conocer. Pero el Alcalde Inoperante tendrá que seguir al frente del Gobierno Municipal sabiendo que la mitad de un pueblo que lo ha conocido por ocho años como el administrador mediocre que es le envió un mensaje claro de que no lo quiere como Alcalde de Utuado. Y esto incluye a muchísima gente de su propio partido.
Tendrá que seguir sabiendo también que la mayoría de la gente que votó por él no lo hizo con plena conciencia de que él era el mejor candidato. No son un secreto las razones que hubo detrás de esos votos: la conveniencia, el fanatismo, el engaño, el soborno (o, como le llama don Manuel, “la obra de corazón”, que casualmente sólo llega al necesitado semanas antes de las elecciones) y, no olvidemos, la insólita cantidad de votantes misteriosamente “encamados” con el Alcalde…Por el contrario, la gente que votó por ti, Martín, lo hizo con absoluta convicción y un evidente entusiasmo de que tú sí trabajarías para lograr traer progreso a Utuado, de una vez y por todas. La gente que votó por ti lo hizo con la mente y con el corazón.
Más aún, como consecuencia de tu campaña limpia, inteligente e informativa, muchísimos jóvenes utuadeños te ven como un ejemplo a seguir y, gracias a tus esfuerzos, se sienten inspirados y motivados para trabajar por el bienestar de su pueblo.
El Alcalde Inoperante obtuvo una ventaja matemática y se queda. Esas son las reglas del juego. Pero él se lleva la insignificante cantidad de una mayoría comprada. Tú, Martín, te llevas la honorable calidad del sincero respaldo de un pueblo.
De nuevo, te doy las gracias por inspirarme y te deseo muchos más éxitos en tu vida.
Con amor,
Aida
Sunday, October 4, 2009
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